Vania (Juancito) fue llamado al servicio militar a la ciudad de Baka (Azerbadjian). El fue criado en una familia adventista. La iglesia estaba registrada, vale decir, periodicamente estaba sujeta al control estatal.
Vania siempre asistia a la iglesia, pero ahora las severas olas de la vida, lo arrojaron a la ribera de una lucha rigurosa. Vania decidio ser fiel a Dios, no importando las circunstancias. Se propuso no transgredir el sabado.
Los oficiales se obstinaron en "reeducarlo," y actuaron con el con mucha severidad amenazandolo y arrojandolo los sabados al calabozo. Todo eso no produjo los resultados anhelados por ellos.
--"No pienses que aqui, en el servicio militar, vamos a atender a tus ninerias! Si es que el proximo sabado no te presentas a cumplir con tus deberes, vamos a hacer contigo lo que ni en suenos te imaginaste," le dijeron.
Llego el sabado, pero la amenaza no amedrento a Vania. El se mantuvo firme en sus convicciones en el regimiento donde servia a su patria a orillas del mar Caspio. Temprano a la manana, lo llevaron a la costa; lo subieron a una lancha y navegaron mar adentro.
Despues de varias horas de viaje, la lancha se acerco a la orilla de un islote rocoso. Lo desembarcaron y pronto regresaron a la lancha y a manera de despedida, le gritaron: "Pues que tu Dios aqui te alimente y te de de beber!! Nosotros no volveremos mas por ti"
Vania miraba como se alejaba la lancha y se perdia de su vista... El quedo solo con su Dios en el desertico islote.
Paso el Dia Santo en meditacion: "El apostol Juan tambien fue deportado a la solitaria isla de Patmos. Alla el Senor le dio la mas extraordinaria revelacion". Vania comenzo a repasar mentalmente un capitulo tras otro: "Aquel que camina entre los siete candeleros de oro, me ve tambien a mi en mi soledad"
Mas adelante, la consolacion a las siete iglesias: "Yo conozco tu tribulacion..." El tambien conoce mi tribulacion. La promesa es para los vencedores...Yo tambien quiero estar entre ellos. Alla esta descrita la lucha entre la luz y las tinieblas y despues de esta larga y pesada lucha, los vencedores estan parados sobre el mar de vidrio y cantan el cantico de Moises y del Cordero.
Vania hizo un recorrido por el islote. Era rocoso. No crecia ni un solo arbol, ni siquiera un matorral; solamente arena y rocas. El monotono vaiven de las olas que se rompian sobre la orilla y de tanto en tanto pasaba alguna que otra gaviota. Se acercaba el otono y ya comenzaba a refrescar. Comenzo a sentir hambre y frio. Al atardecer, el joven doblo sus rodillas y comenzo a orar fervientemente. El tenia un solo deseo y un solo pedido al Senor: SER FIEL. Que su fe no flaquee bajo ninguna circunstancia!
Al levantarse de la oracion, vio que no lejos en el mar estaba parado un barco de pescadores y al descubrir ellos un hombre en el islote deshabitado, bajaron un bote y comenzaron a remar en direccion a el. Al acercerse, le preguntaron: "¿Porque estas aqui? ¿Como llegaste aqui? ¿Que estas haciendo?!!"
Vania les conto que el era religioso y que por negarse a trabajar en sabado, lo deportaron y lo dejaron alla y le dijeron: "Que tu Dios te alimente y te de de beber"
Los pescadores lo escucharon y sin decir palabra alguna, se alejaron en el bote rumbo al barco. Vania miraba con pena como el bote se alejaba de la orilla...Comenzo a refrexionar: "Quizas no era necesario contarles la razon de mi deportacion... puede ser que eso les desagrado y por eso me abandonaron. Pero... ¡Que otra cosa pude haberles dicho! Estoy sufriendo por el nombre de Jesus y de El debo testificar.
Mientras varios pensamientos de duda bombardeaban su mente, noto que el bote regresaba.. Los pescadores bajaron en la orilla y ofrecieron a Vania distintos productos: panes tostados, conservas, agua potable, etc. y le dijeron: "Cerca de este islote jamas hemos pescado porque nunca hubo peces en esta zona; pero hoy, todos los cardumenes de peces iban en direccion al islote y hemos tenido una pesca extraordinaria. Este tu Dios que te ayudo a ti nos bendijo tambien a nosotros. Ahora come. Nosotros no te abandonaremos. Te traeremos mas alimento y agua"
Al dia sighuiente, Vania diviso nuevamente una lancha que se acercaba a su islote solitario: Eran sus companeros del regimiento. "Y...¿que tal? ¿Tu Dios te alimento y te dio agua potable para beber?" le preguntaron.
-- "Me dio de comer y me dio de beber," con alegria respondio el joven, "y aun puedo convidarles;" y les mostro su provisiones de alimentos y agua.
El oficial fue conmovido por este milagroso acontecimiento y tambien por la fe de Vania, y le dijo: " Si tu Dios tan milagrosamente te ayudo, de ahorta en mas, se fiel a El y sirvele".
De alli en adelante no le molestaron mas a Vania. Lo trasladaron a otra seccion donde el pudo completar sin dificultades el periodo de su servicio militar.
Nota: Segun informaciones mas recientes (de fecha 2003) pude constatar que Vania vivia en el sur de Ucrania, acogido a la jubilacion y gozando en la fe con sus hijos y nietos.
[Enviado por Clarita Drachemberg]